jueves, 27 de mayo de 2010

Lanzarote 2010: 10k=2h

Arribábamos el jueves al mediodía. Una vez más el sol de LZ y el eterno enemigo del triathleta soplaba con su mayor virulencia. Ritxar y yo nos mirábamos de forma cómplice y comenzábamos un inexorable proceso de mentalización para afrontar la entrada al infierno. LZ siempre muestra su más hostil cara cuando el deporte debe reinar por un día en su isla. Así que Aitor RUIZDE, Jesi, Ritxar y yo desembarcábamos, comenzando a sentir ese pálpito que no te abandona hasta el día de la carrera. Ruben y Nerea nos recogían en la EUSKO Furgona que alquilamos para la más insigne ocasión. Era inevitable fijarse en las palmeras realizando ejercicios de contorsionismo y adaptándose al medio, llevando al extremo la frase de 'Be water my friend'.

Sin duda, por momentos las pulsaciones subían. Entrábamos irremediablemente en el camino de no retorno y eso significaba afrontar nuestros miedos, nuestras carencias físicas, nuestras limitaciones mentales; en definitiva, la batalla contra uno mismo. Cuando estás a menos de 48h, todo lo que has entrenado es poco, te acuerdas de los momentos de pereza y porqué no has podido sacar más tiempo y es entonces cuando la inseguridad te comienza a invadir. Esta bella isla volcánica genera ese mágico efecto sobre los triathletas.

Al día siguiente se incorporaban Oskar y Ainhoa por un lado. Walter y Marisol estaban ya instalados. Así que un total de 5 EUSKOMANES dispuestos a pelear como espartanos, nos dábamos cita en el considerado uno de los más duros IMs del mundo.
En las horas previas las actividades clásicas; la recogida de dorsales, la preparación de la bici, los encuentros con aquellos que tan solo te encuentras en estos eventos, la paradoja de la asimetría de las dietas de los deportistas, cenando algunos como el que suscribe, un entrecot con huevos y patatas fritas, para el verdadero asombro del respetable, y la clásica dieta llena de los omnipresentes hidratos.

Y cuando nos dimos cuenta, las 4h de la mañana del fatídico sábado 22 nos ponía en pie. Por delante, tenía mis 3 horas más angustiosas de todo el año, justo antes de dar la salida. Y es que son momentos en los que uno está consigo mismo, momentos de actividad frenética en los previos a la natación, una locura desmedida visualizada en los gestos de cada deportista, cada uno con su ritual, sus costumbres, pero en definitiva, un espectáculo hermoso para un espectador ajeno a ese ir y venir, que saborea con admiración la determinación de los 1500 deportistas.

Y a las 7 de la mañana, en medio de un tenso silencio, con los primeros rayos de sol dominando, nos metíamos en el agua. Yo salía en la parte trasera junto con Ritxar y Walter y pegándome a la corchera me lanzaba dejando ya atrás la tensión. Qué puedo contar de esos primeros metros!. Una verdadera batalla campal en la que cada uno busca su sitio, primeras atolondradas brazadas, problemas para respirar con ritmo, golpes y manotazos, en definitiva, unos instantes para lo que uno difícilmente se entrena. Personalmente, una verdadera angustia que no terminaba hasta la finalización de la primera vuelta. En 1h19 min completaba todo el segmento de la natación y era ya feliz por poder coger la bici. Mucho antes, Oskar surcando las aguas como un delfín, completaba la natación
en 57 espectaculares min. y Ruben lo hacía un poco más tarde. Con la determinación de un felino se lanzaban sobre la bici a explotar el verdadero poderío que ambos tienen sobre la bici. Posteriormente salíamos en un pañuelo Ritxar, Walter y el que suscribe. Y cuando cogimos la bici, definitivamente se confirmaba que este IM iba a tener una peculiaridad. La isla era misericorde con el triathleta y ofrecía un día de verdadera calma, dejando al dios EOLO en las mismas mazmorras. Así que todos nos lanzábamos sobre el asfalto de LZ.
Llegando a Timanfaya, me cruzaba con Ruben. Con el viento en contra se acoplaba a su cervelo rozando la perfecta armonía entre hombre-máquina. Sus piernas rodaban con fuerza y total determinación, buscando el objetivo de la segunda bala azul, Oskar, el cual imprimía un ritmo trepidante. La motivación de uno por darle caza y la motivación del otro por evitarlo, resultarían en 2 estratosféricos parciales de bici.

Oskar, en un año en lo que personal va a ser muy importante en su vida, especialmente, gracias a Ainhoa, no ha podido entrenar lo que le hubiera gustado. A pesar de eso, su espectacular fuerza y nivel de bici le ha permitido marcar unos parciales galácticos.
Llegando a La Santa, en el cruce que se gira a la derecha y comienza a poner rumbo hacia la parte más dura del IM, y tras una larga bajada en la que se imprime una endiablada velocidad, percibí súbitamente un rugido detrás de mi, para acto seguido sufrir un golpe de viento que casi me tira al suelo. Pude percibir una mancha azul que como un verdadero 'topolef' me pasaba. Ritxar con su 53 metido, me endosaba una impecable pasada de la que todavía me estoy recuperadno. Sus cuádriceps a pleno rendimiento, imprimían una fuerza inusitada, fundiéndose como la lava de lo volcanes. En pocos metros pasó a ser un punto azul en la letanía que terminaría desapareciendo.
Y es que pronto me di cuenta que iba a ser un día duro. Las piernas pronto comenzaron a quejarse y al llegar a la subida a Aría, tuve que utilizar todos los músculos de mi cuerpo para poder coronarlo. Una foto paradójica, en uno de mis momentos de mayor sufrimiento, tenía como acompañantes en la lejanía a unos molinos de viento que se mostraban extrañamente tranquilos. Aquello que me ha permitido ir a LZ, observaba expectante como era una agonía mi subida a Aría.
La lucha era permanente. No había ningún momento de descanso y el sol azotaba con fuerza. Una de las grandes trampas de este IM, es pensar que tras coronar el mirador del Rio, la bici está terminada. ¡Craso error!. Todavía 50 Kms por delante con una última ascensión a Teguise. Personalmente me fulminaron estos últimos kms y prácticamente me dejé llevar hasta el final. Había sucumbido y las piernas apenas podían rodar. Una verdadera angustia se apoderó sobre mí, ya que el fantasma de la retirada nunca lo había tenido tan encima.
Mientras tanto, Ruben ya estaba corriendo. Con un rictus propio de los verdaderos killers que saben que tienen en sus piernas algo grande, se lanzaba en los primeros kms a un ritmo endiablado por debajo de 4min/km. Una apuesta arriesgada, pero propia de un ganador. A pesar de todo terminaría con un fabuloso parcial de 3h15', sin embargo, yo estoy convencido que tiene escondido las 3h, aguardando una gran ocasión. Aquellos que no apuestan y se arriesgan nunca triunfan. En breve, aunará una combinación explosiva en este deporte; juventud y experiencia. En ese momento, terminará por explotar.

Por detrás Oskar disfrutaba realmente de la carrera. Sin haber podido hacer un solo km de la carrera a pie de entreno, conseguía correr gran parte de la carrera y demostraba que la genética tiene un componente importante en este deporte. Oskar terimnaba su 5º IM de LZ, y pasaba por méritos propios a englosar la lista de los elegidos que han terminado al menos 5 veces esta dura carrera.
Ritxar, a pesar de los problemas mecánicos que sufrió en la bici y que hizo que compartiéramos carretera durante unos kms, ponía tierra de por medio y se bajaba a correr 10 min. antes que yo. De no haber sido por dichos problemas, posiblemente la diferencia hubiera llegado a los 20 min. y el desenlace de la carrera a pie hubiera tenido otro final. Por entonces, yo dudaba de como responderían mis piernas a la carrera a pie y me devatía entre la retirada o una maratón eterna. Sin embargo, comenzaba a correr y súbitamente mis sensaciones dieron un vuelco. Cogí un ritmo interesante, empezándome a sentir cómodo, y disfrutando por primera vez de la maratón de un IM. Era totalmente feliz. En el km 4 cogía a Ritxar y le devolvía amigablemente la pasada de la bici. Compartimos brevemente unas palabras y le deseaba lo mejor. En mi segunda vuelta y última de Oskar, me uní a él. Pudimos hacer una vuelta entera juntos, dejándole junto con Ainhoa en una preciosa entrada de meta de los futuros casados. Desde aquí mi enhorabuena a los dos. Mientras tanto, llegaba al km 31 con un parcial de 3h09'. Qué manera de disfrutar hasta ese momento!!. Disfrutaba de los ánimos de Nerea, Ainhoa, Jesi y Aitor, también de los de Zubi que fue un fiel aliado durnate toda la carrera, Begoña, el grupito de Jaime Menendez, y todas las personas que dedicaron su aliento. Sin embargo, esperaba el momento en el que el cuerpo dijera basta. Y así fue!. En los 10 últimos kms con las piernas rotas, a penas podía imprimir ritmo a mis piernas. Una vuelta andando que me llevó casi 2h. Lanzarote 2010 me quedará grabado por la marca de 10k=2h.
Pero sin lugar a duda, uno de los momentos para mi recuerdo, y uno de los mejores que he tenido en mis 7 IMs fue la espera y el abrazo que me brindaron mis 2 compañeros de equipo y buenos amigos, Ruben y Oskar cuando cruzaba la meta. Totalmente roto, exhausto, me ofrecía a ellos tras 13h17'. Gracias a los dos, de todo corazón.
10 min. más tarde entraba Ritxar. Una vez más, como verdaderos compañeros de equipo Oskar y Ruben recibían a Ritxar en meta y le colgaban la medalla de finisher tan luchada por él. Enhorabuena Ritxar, ya eres doctor en la distancia IM!!. Un km más y posiblemente habríamos tenido una entrada en meta conjunta. Habría sido bonito entrar con él en meta. Una verdadera lástima los problemas físicos de Walter que le obligaron a retirarse. Sigo insistiendo que todo un ejemplo para los que queremos este deporte.
Sin duda me quedo con el equipo, con la solidaridad que nos mostraron mis compañeros en meta, con todos los ánimos que nos fuimos dando en carrera, con la constante presencia de Aitor, Jesi, Nerea y Ainhoa. Estoy convencido más que nunca, que jamás en un deporte tan individual, la labor de un grupo unido ha tenido tanta influencia en mi resultado final. Así que a todos los EUSKOMANES y acompañantes, gracias de verdad.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Sr Elorriaga. Mi mas sincera enhorabuena ante tan sublime crónica. El lenguaje tan acertado así como el énfasis que le pone a cada uno de sus comentarios son casi tan sublimes como la pasada que te peqgué en bici y que te hizo temblar esas canillas de canario que te ha dejado el dr. menguele. Colega...chapeau!!!
comparto mis agradecimientos a oskar y ruben en meta. cascarse dos horas esperando tiene un merito imnportante.
señores....esto es lanzarote y esos son los euskomanes!!!!

RICHARD. Doctor en triatlon

Rubén Almendro dijo...

Joder, casi me he emocionado leyendo la crónica y recordando la carrera, de verdad.

Gracias por éstos maravillosos días que me habéis hecho vivir en Lanzarote, a todos los de la expedición.

Jessica dijo...

Muy buena crónica josu, has conseguido emocionarme. Soy todos unos cracks. Ese IM es durisimo y corristeis genial. Espero veros en acción prontito.

Anónimo dijo...

y tan pronto!!! en una horas bermeo!!

ricco

Talin dijo...

Bueno no estuve allí, pero ahora si que estuve. Preciosa crónica.
Un abrazo

imadariaga dijo...

Enhorauena Josu eres un fenómeno. Te echamos de menos en el tri de Bermeo, con la que liaron tus compis del Euskoman....
Zorionak
Ibon

Savannah dijo...

¡¡¡Bravo,bravisimo!!!