
con un solo objetivo, venciendo sus diferencias políticas, sociales y de cualquier tipo. Apoyar hasta la extenuación a su equipo del alma. Y por eso, por aquellos legendarios que ganaron las primeras copas, por todas esas generaciones que vivieron los mayores éxitos, por los que se fueron para siempre recordando al club de sus sueños, por los llantos de aquellos que sufren por esos colores, por las miles de gargantas que evocan a su equipo cada domingo, por la devoción que cada familia profesa por unos colores, porque todo un pueblo se parará por 1 día....y por mi pasado rojiblanco, por todo ello, a aquellos que saltéis mañana al campo, que el corazón pueda sobre la clase.
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